La sombra del espejo

de Javier Juárez Acero

Enrolla su primer cigarrillo, observa que nadie está asomado en el edificio contiguo, lo enciende y da su primera calada. Tose un poco y luego se va acostumbrando poco a poco. Por el salón vacío, corre una sombra dando puntillas a la luz del día. Sorprendido, deja el cigarrillo en el cenicero y va hacia donde fue la sombra, a las habitaciones. Una brizna de aire frío corre por su nuca, siente escalofríos. El susurro cerca de su oído lo asusta e inmediatamente mira hacia atrás y no ve a nadie. La sombra se asoma al espejo del pasillo. Al verlo, se queda paralizado. Ella desaparece dejando en el espejo unas palabras escritas con vaho: Ayúdame.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *