Máscaras

Fotografía de Papp Hajnalka
A muchos de nosotros, la declaración de la renta de 2011 nos salió a devolver. Esas devoluciones se han retrasado hasta este año, de manera que el pasado enero hubo el doble de las producidas en años anteriores.
Podríamos pensar que se debe a un retraso en la revisión debido a los recortes, o a una posible inspección más exhaustiva como parte de la lucha contra el fraude, pero la realidad es otra.
A final de año hay que hacer las cuentas: ingresos – gastos = resultado.
Si no hay devoluciones hasta enero del siguiente año, resulta que en diciembre de 2012 los ingresos quedan engordados con todos los pagos pendientes a los ciudadanos.
Añadamos a esto la compra de deuda efectuada con los fondos de pensiones (fondos que, por definición, son una reserva intocable para garantizar el futuro de los jubilados) y, de esta manera, el gobierno consigue unos resultados sorprendentes de los que presumir en ruedas de prensa y en el debate sobre el estado de la nación.
Rajoy se puso la máscara y anunció con una gran sonrisa que en 2012 su gobierno había reducido significativamente el déficit público. Bruselas le había pedido un 6,3% y ellos habían conseguido un 7% que, aunque no era suficiente, ponía de manifiesto el duro trabajo efectuado y su éxito.
La realidad es que el déficit es mucho mayor del anunciado. Eso se traduce en que este gobierno hará más recortes durante 2013 y que el prometido horizonte de crecimiento está lejos.

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Rome y Juli

Sobre el atril y ante todos los presentes, él le declara a ella su amor. Ella deja escapar una lágrima de emoción mientras da sorbos de agua para contener su enternecimiento.

―Ella nunca me ha dicho que no.

Ha sido una representación muy emotiva. Él, con traje azul marino del norte. Ella, con vestido morado y la prudencia de dejar la mantilla negra en casa (¿llevaba entre sus manos el rosario que él le había regalado?).

El amor siempre conmueve.

fotografía de elPeriódico.com

fotografía de elPeriódico.com

Mientras, abajo y dándoles la espalda, la otra (mayor, menos tersa y despechada) cierra el elenco principal del drama: Esperanza masculla algo entre dientes.

Puesta en escena perfecta, vestuario inmejorable, público entregado. Los protagonistas, Mariano Rajoy y Mª Dolores de Cospedal, han estado soberbios.

Sin embargo, al término de la función los actores han salido por la puerta de atrás. No han saludado a un nutrido grupo de seguidores que esperaban impacientes en la entrada algún autógrafo en sus órdenes de desahucio.