3. María

María: según mi hija, una lumbrera. La compañera que va a ayudar a Clara a sacarse el curso. Papá, lo tiene todo sobresaliente, me repite para que la deje quedarse por las tardes y alguna que otra noche a estudiar. Ni que lo jures, contesta inaudible mi maltratada testosterona. Cuando la conocí, fue preocupación paternalista lo que experimenté: Esta chiquilla se va a pillar una pulmonía con esos tops minúsculos. En sucesivas visitas, distraje el rumbo de mis ojos enredándome en reflexiones [...]