Editorial
Aunque la primavera esté aquí y haya brotes verdes por todas partes, los políticos y empresarios siguen sin encontrar ideas más allá de los impagos y recortes. Parece que esta vieja Europa alojada en el desencanto y la queja, cada vez más conservadora, se ha quedado sin imaginación. Incluso el mundo del arte, sector creativo por antonomasia, anda asmático desde que el ventolín de las subvenciones culturales ha perdido gas. La inversión en publicidad, que tradicionalmente ha sostenido publicaciones e [...]